El Transantiago gana mucho y hace poco




La ministra de transportes anunció nuevas medidas para combatir la evasión en el Transantiago. No se refirió a las escandalosas ganancias del sistema, ni al usurero precio del pasaje, ni al vergonzoso estado del servicio, ni a las indecentes condiciones laborales, ni al padecimiento cotidiano de millones de personas que se ven obligadas a soportar una locomoción indigna.

Leo esta noticia luego de conversar con un micrero que se quedó en pana. Fue esta mañana en Av. El Cortijo con Los Acacios. Me contó que trabaja diez horas seguidas, que deben tomar desayuno conduciendo, que el servicio técnico que da la empresa es pésimo (por lo que se quedan en pana con frecuencia), que les cobran a ellos si se averian los motores y que la cantidad de buses por recorrido es muy insuficiente.

Según la Superintendencia de Valores y Seguros, en 2015 tres de los concesionarios, que en conjunto ejecutan el 31% de las operaciones, registraron utilidades por más de 60 mil millones de pesos. Con estas cifras, ¿por qué el sistema funciona tan mal?

Columna del editor # 1