A unos siete kilómetros de
Villarica se encuentra Ñancul, una localidad preponderantemente rural habitada
por cerca de 600 familias. En la tarde del lunes 20 dicha comunidad se
manifestó en las calles por la turbiedad y contaminación que desde hace unos
meses afecta al agua supuestamente potable que llega a sus domicilios.
Responsabilizan de este fenómeno a varias empresas aledañas, de los sectores
forestal y agrícola, que vierten desechos tóxicos a los ríos, así como también
a la Seremi de Salud, por su presunta participación en el encubrimiento de estos
hechos y la protección de las industrias en desmedro de la comunidad.
La protesta pacífica fue
reprimida con brutalidad por Carabineros, a diferencia de otras que tuvieron
lugar en los últimos meses, según informa Radio Villa Francia. Entre las
consecuencias destacan la herida grave infligida a Isolina Araneda, pobladora
que recibió un balín y que debió ser internada de urgencia en el Hospital de
Temuco; y la detención de Carla Montecinos, joven madre que fue llevada a la
comisaría junto con su guagua de nueve meses de edad.
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